RESEÑA

CUANDO EL GROTESCO INTERPELA AL PRESENTE: "LA OBRA EN LA CABEZA", DEL ELENCO DE TEATRO UNGS

Por Romina Gaitan

Llevar un clásico del teatro a un público contemporáneo siempre implica un desafío. La obra en la cabeza, versión libre de Ubú Rey de Alfred Jarry, asume ese riesgo desde una propuesta escénica que combina actuación, teatro de objetos y títeres para acercar una de las sátiras políticas más importantes del teatro moderno a estudiantes de nivel secundario, profesorados y público en general.

Dirigida por Fernando Armani e interpretada por el Elenco de Teatro UNGS, la obra traslada el universo absurdo y grotesco de Alfred Jarry a un lenguaje accesible para públicos adolescentes y adultos sin perder el carácter crítico del texto original. El resultado conserva la esencia de la obra, donde la ambición desmedida, el abuso del poder y la corrupción continúan dialogando con problemáticas completamente vigentes.

Uno de los aspectos más interesantes de la puesta es la utilización del propio depósito escenográfico del elenco como espacio escénico. Lejos de ocultar el origen de los materiales, la propuesta convierte antiguas escenografías, objetos y elementos de producciones anteriores en parte del relato. Para quienes han seguido el recorrido del Elenco de Teatro UNGS, estos objetos funcionan como guiños humorísticos a obras previas, estableciendo un diálogo entre distintas etapas de la historia del grupo. Al mismo tiempo, la reutilización de materiales demuestra que una producción artística de calidad no depende necesariamente de grandes recursos, sino de la creatividad puesta al servicio de la escena.

La ambientación acompaña con coherencia ese universo entre lo onírico y lo caótico. La iluminación, los objetos y el espacio construyen una atmósfera que potencia el carácter absurdo del relato, mientras que el vestuario mantiene una estética acorde con el grotesco propio de la dramaturgia de Alfred Jarry.

Los títeres constituyen otro de los recursos más destacados de la puesta. Sus rostros deformados y exagerados no responden únicamente a una decisión estética, sino que dialogan con una larga tradición del teatro grotesco, donde la exageración física refleja la degradación moral de los personajes. En este caso, esas figuras caricaturescas potencian el humor y, al mismo tiempo, evidencian la ridiculez del poder que la obra pone en cuestión.

La incorporación de recursos audiovisuales amplía las posibilidades narrativas y acompaña el desarrollo de la acción escénica. Las proyecciones y el diseño sonoro se integran de manera orgánica a la puesta, reforzando el clima entre lo poético, lo onírico y lo grotesco que caracteriza a la adaptación. Estos elementos no funcionan como un complemento aislado, sino como parte de una construcción escénica que enriquece el relato y favorece la inmersión del público.

La función adquirió además un significado especial al convertirse en un espacio de reconocimiento a Fernando Armani con motivo de su jubilación. El homenaje puso en valor no solo su trayectoria artística, sino también el papel de la universidad pública en la construcción de proyectos culturales sostenidos en el tiempo. La existencia de un elenco estable, un multiespacio cultural y una programación destinada a escuelas de la región evidencian el impacto que las políticas públicas pueden tener en la democratización del acceso al arte. En un contexto de debate sobre el financiamiento de las universidades públicas, iniciativas como La obra en la cabeza permiten dimensionar que estos espacios de producción artística, formación y vinculación con la comunidad dependen, en gran medida, del sostenimiento de esas instituciones. Sin ese respaldo, propuestas que acercan el teatro y la cultura a estudiantes y habitantes del conurbano difícilmente podrían desarrollarse con la misma continuidad y alcance.

La obra en la cabeza demuestra que los clásicos siguen siendo herramientas eficaces para pensar el presente cuando encuentran nuevas formas de representación. Mediante una puesta creativa, el uso inteligente del espacio, la resignificación de escenografías y una combinación equilibrada de actuación, objetos y recursos audiovisuales, el Elenco de Teatro UNGS construye una propuesta que mantiene vigente la mirada satírica de Alfred Jarry. Al mismo tiempo, la obra pone de relieve el valor de la universidad pública como espacio de producción cultural y de encuentro con la comunidad, reafirmando que el acceso al arte también forma parte de la función social de estas instituciones.

Fotografia: www.ungs.edu.ar y Romina Gaitan

Autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio